domingo, 17 de junio de 2012

Estreñimiento en niños menores de 5 años

                                                                                                 Dra. Karim Ugarte - Médico Pediatra1

Muchas madres acuden a la consulta del pediatra o del gastroenterólogo  preocupadas porque su hijo no defeca todos los días y porque están seguras que podrian estar desarrollando una enfermedad.
¿Cómo definimos constipación?
La constipación, comúnmente llamada estreñimiento,  no es una enfermedad sino un síntoma, que  se define como dificultad y/o dolor para la defecación, presente por dos a tres semanas, con modificación en frecuencia, consistencia y expulsión de las heces.
Hay algunos estudios que demuestran que el 15 % de niños entre los 2 y 12 años han padecido de estreñimiento crónico.

¿Con que frecuencia estará  asociado a una alteración del aparato gastrointestinal?
El 95% de niños que presentan estreñimiento no tienen alteración en la motilidad colónica.
Varios factores pueden desarrollar una defecación dolorosa: los hábitos dietéticos, situaciones de estrés, inicio en el control de esfínteres, uso de fármacos; todo esto unido a una predisposición familiar.

¿Qué debe evaluarse en el niño con estreñimiento?
La historia clínica y el interrogatorio deben ser dirigidos tanto al paciente como a sus familiares , buscando síntomas característicos del estreñimiento, así como de alguna enfermedad subyacente.
Es muy frecuente encontrar una actitud de rechazo, tanto de los niños como de los padres por el rechazo social que muchas veces causa, sobre todo cuando ocurre la encopresis.
El examen clínico , además de los parámetros antropomórficos tan importantes para valorar el crecimiento y desarrollo del niño, debe incluir un adecuado examen abdominal, donde se puede evidenciar la presencia de masas abdominales en la región iliaca izquierda y en el hipogastrio lo que indicaría retención fecal.
El tacto rectal es necesario para determinar impactación fecal, además que la inspección del ano indicaría la presencia de fisuras anales.
Como examen auxiliar se puede realizar una radiografía de abdomen simple, la cual puede ayudar al médico sobre el grado de retención fecal, la necesidad de desimpactación fecal,  así como alteraciones en la columna lumbar.
En aquellos pacientes en los que no hay respuesta al tratamiento habitual se debe ampliar estudios pues debe sospecharse de otras patologías.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento tiene tres pasos:

Primero: La desimpactación fecal, con  medicación  por  vía oral como la lactulosa  o por vía rectal como los enemas fosfatados.
Segundo: Informar a los pacientes y los familiares de la importancia de la corrección de este síntoma, así como del cambio en los hábitos dietéticos y el consumo de alimentos ricos en fibra.
Tercero: Uso de fármacos como la lactulosa y el polietileno glicol, siendo este último el que menos efectos adversos y mejores resultados se han reportado en pediatría.



1- Dra. Karim Ugarte. Se graduó como médico cirujano (2001), obtuvo su maestria en Bioquímica y Nutrición(2006) y en el 2011 obtuvo su especialidad de médico pediatra, todos estos logros los obtuvo en la Universidad De San Martin de Porres. Actualmente, trabaja en el Instituto Nacional de Salud del Niño y es Docente para la Escuela de Nutrición y Dietética en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC)

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